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lunes, 25 de enero de 2016

LuCAS, eL PeQueÑO LeCTeR

Retomo mi actividad en el blog, después de unos días de baja, debido a problemas de salud que me han tenido atado a un repugnante jarabe que el doctor me obligaba a tomar de las mas rocambolescas formas. Cierto es que el pobre lo intento en principio de buenas maneras, depositando la dosis de jarabe en una cuchara y con la inaccesible esperanza de que servidor, como si fuera tonto, bebiese de semejante brebaje.
Tras comprobar que de nada servía la fuerza física, ni que decir tiene que ya me encargaba yo, resistiéndome a tomar la medicina aunque fuese a empujones, el doctor no tuvo mas remedio que echar mano de su ingenio para intentar engañarme y conseguir administrarme el específico.  Desde aprovechar mi bostezo para meterme el medicamento, a impregnarlo en una miga de pan con la firme esperanza de que servidor primero tragase y luego pensase. Argucias todas ellas que terminaron dando resultado en mayor o menor medida.
Mis excesos olfatiles han pasado factura, mi incipiente curiosidad, hace que me meta en la boca todo lo que pillo por la calle, algo que repercute en mi cándido aparato digestivo provocando incómodos vómitos y malestar.
A pesar de mis habituales quejas, confieso que el doctor magenta se ha preocupado mucho por mi estado y que a pesar de mi latente negativa, ha tenido que tomar la decisión de ponerme un bozal en la boca cuando salimos a la calle, para que mi instinto salvaje, y ese pedazo de boca que tengo, no acabe engulliendo sustancias inapropiadas para mi salud. No, si encima tendré que agradecérselo.....
Tengo que reconocer que el bozal, impone seriedad y presencia, incluso en un animal tan dado a los achuchones como yo. Creo que los otros perros me miran con miedo,temiendo que este caiga y acabe comiéndomelos a lametones. Magenta, con esa chispa y poca gracia que le caracteriza, ha tenido a bien rebautizarme como Pequeño Lecter, en homenaje a la película “El silencio de los corderos” y sobre todo a su protagonista.

Esta semana cumplo 6 meses de vida y he decidido que tengo que empezar a cuidarme.

miércoles, 13 de enero de 2016

MiS PRiMeRAS NavidaDEs

Retomo mi perruna columna después de las fiestas navideñas, mis primeras navidades, aunque en casa del doctor no he tenido ocasión de disfrutarlas del todo, ni siquiera he tenido oportunidad de destrozar un par de bolas decorativas del árbol o comerme una tira de espumillon. Que soso es, ni un misero belén, ni un arbolito navideño, ni lucecitas para que yo me las coma, nada, de nada. Y no es que mi compañero de piso deteste estos días, ni su barroca decoración de las que el da buena cuenta en su casa durante el resto del año. El motivo por el que no decora la casa con navideños adornos tiene una base mucho mas pragmática que ideológica o sentimental. Así es amigos, magenta no decora la casa para luego no tener que recogerla, aunque según me ha confesado, también es muy partidario de alargar la decoración navideña el resto del año hasta hacerla empalmar con las siguientes navidades. Una practica de mucho uso en los bares regentados por chinos, eso es asín.
Lo peor no es que ignore la ornamentación festiva, lo peor es que me la incorporé a servidor, ya sea en forma de gorrito de papa noel con trenzas, de collar de pedrería de los chinos o de sudadera de dudoso origen asiático
Pese a todo no me puedo quejar, el doctor me llevó con el a todas partes, eventos familiares en los que tengo ocasión de esparcir mi don de gentes y saber estar, y lo que mas me gusta, jugar con los enanos. Hasta las uvas de fin de año, las tomé fuera de casa, culminando la noche en una plaza muy grande llena de gente bailando que, a pesar de mi juventud, no me gustó demasiado.

Y por último el día de reyes, fecha que el doctor tardará en olvidar. Creo que no le hizo mucha gracia que servidor tuviese mas regalos que el. Que mala es la envidia....


miércoles, 9 de diciembre de 2015

PReluDiOS NaviDEÑos - La ColuMNa dE LucaS

De nuevo frente al teclado, fiel a mi columna literaria. Una columna que, por decirlo con elegancia, aporta algo de solidez y seriedad a este blog dejado de la mano de dios, que sobrevive a duras penas, entre rancias portadas de vinilos y efímeros y no siempre brillantes apuntes del doctor.
Así que he decidido lanzarme al rescate, y aportar esta mi columna, que aunque efímera y algo dispersa, se que cuenta con el beneplácito de mis fans.
Intuyo que algo esta a punto de suceder, veo mas gente cruzarse conmigo, durante mis paseos por calles ahora iluminadas y abanderadas por insólitos puestos callejeros donde venden regalos y dulces. Creo que me gusta, a pesar de ese absurdo gorro de tela rojo de papa noel que el doctor se ha empeñado en ponerme en la cabeza con nulos resultados. Pobrecillo, algún día dejaré que me lo ponga, de momento me estoy poniendo ciego a regalitos a cuenta de sus denodados intentos.
Por si fuera poco, sigue con su cruzada para conseguir que no me haga mis necesidades mas prioritarias en la casa, tal es su empeño, que son muchas las ocasiones en las que sigo sus pautas e indicaciones. En el fondo, muy en el fondo, soy un sentimental.
Eso si, siempre en la justa medida, que luego el doctor se viene arriba y se empeña en enseñarme a dar vueltecitas sobre dos patas. El que siga insistiendo, pero que se cree que su casa es el circo del sol.... que lastima, de momento y para que no se hunda, le premio sentándome cada vez que me da una golosina, y en alguna ocasión, hasta le doy la pata. Me hace tanta gracia la carita que pone cuando lo hago, puro entusiasmo.
En el fondo soy un buenazo, aunque me temo que todas esas lucecitas en la calle y esas absurdas canciones que hablan de campanas y pastorcillos, tienen algo que ver.


lunes, 16 de noviembre de 2015

daME PaN y DiME ToNTo

LA COLUMNA DE LUCAS

Aprovecho la ausencia del doctor magenta, para hacerme fuerte en el ordenador y escribir esta mi columna. Y digo bien, aprovecho porque resulta complicado acercarse a un dispositivo informatico en este casa. Al doctor le gusta mas un ordenador personal que a un tonto un lapiz, que obsesion. Menos mal que su incipiente presbicia le complica interaccionar con el teléfono como el quisiera y así podemos disfrutar juntos de una buena peli, o una buena pelea de cojines.
Como os decía, son pocas las ocasiones que tengo de ponerme delante del teclado, yo creo que me tiene pelusilla por mi afilada lengua y mi elaborado sarcasmo.
Servidor esta encantado de colaborar en su blog pero no descarto la idea de crear uno propio. “El laboratorio de Lucas”, un poner. Le comenté la idea el otro día y ni siquiera me contestó, abofeteándome con el peor de los desprecios,la ignorancia.
La inquietante sensación de verse eclipsado le crea mucha incertidumbre al pobre.
Cuanta inseguridad, creo que tengo una charla pendiente con el.
Por si fuera poco, sigue empeñado en aleccionar a mi vejiga y que aprenda a hacer mis necesidades en la calle. Hay días que me emociona su entusiasmo y persistencia cada vez que me premia con una golosina cuando orino. Con la tontería me estoy poniendo ciego de regalitos, lo que pude dar de si una meada.
El otro día, empezó a consultar webs de adiestramiento de perros, visionando una y otra vez los vídeos demostrativos. Me temo lo peor, como se me ponga en plan “el encantador de perros” puede ser terrible, aunque mientras me siga poniendo hasta arriba de premios, “Dame pan y dime tonto”. Ay que ver lo rico que es el castellano con el tema “refranes” o lo bien que vienen para todo. En el caso en el que nos referimos, confieso que servidor, es un refrán que pone mucho en practica.
A pesar de todo, no cambiaría al doctor por nadie, aunque en ocasiones nos enfademos por el tema incontinencia. Al fin y al cabo, todavía no tengo 4 meses, o acaso el a mi edad el, le pedía a su madre que le acompañase al baño. Que no me haga hablar del tema incontinencia porque se me suelta la lengua.

Ahora os tengo que dejar, el doctor esta a punto de llegar y antes quiero vaciar una caja de pañuelos de papel que ha dejado encima de una mesita, y desparramar todas las mantas por el suelo. Tampoco se enfada mucho, el lo justifica diciendo que es porque me pongo triste al estar solo. Bendita inocencia....


jueves, 22 de octubre de 2015

EL reGResO dE LuCas

Han pasado ya unas semanas desde mi anterior columna, si pensabais que esta iba a ser flor de un día y que cual el doctor magenta iba a desistir del empeño, estáis muy equivocados. Que no supere los 30 cmts de altura no va a acallar mi voz, o mejor mis ladridos.
Aprovechando las cruceril escapada del doctor, servidor tuvo a bien convertirme en okupa pasajero y alternar sus días de ausencia con diversas compañías y casa. En todas ellas me han tratado estupendamente, imagino deseando que el doctor regresase, lo confieso, soy un poco estresante y ansias. Que quereis apenas tengo 3 meses . Lo único que tengo que hacer es comer, dormir , hacer pipí donde me apetezca y sobre todo jugar. Durante este tiempo, he empezado a bajar de paseo a la calle, disfrutando de su caos y bullicio. El doctor dice que soy bastante cotilla porque me gusta subirme a su brazo mientras se toma un café en una terraza y observar todo lo que sucede a mi alrededor, interactuando con todo lo que se me ponga a tiro.
Me da igual un niño, que una anciana, una paloma u otro perro. Tambien dice que soy un poco chulo y que el día que me cruce con un perro con mal genio, voy a salir por piernas. A mi todo el mundo me parece fantástico sean perros , gatos o personas, lo único que quiero es jugar con ellos.
Mi compi, no pierde la esperanza de que algún día llegue a hacer mis necesidades en la calle. ¿quien es el ansioso ahora? Tengo que confesaros que me hace mucha gracia subir de la calle después de 90 minutos de paseo y ponerme a mear en el recibidor nada mas entrar por la puerta.
Pobrecillo, al principio se cabreaba mucho, últimamente lo noto mas resignado.
El otro día, no se le ocurre otra cosa que investigar en Internet acerca de mi raza, sorprendiéndose sobremanera cuando leyó que estábamos especialmente dotados para la interpretación, y que son muchos los ejemplos de perros actores de mi raza. “Pancho” el perro de la lotería, o el perrete de la película “The artist” que falleció recientemente.
Yo creo que se esta visualizando cual madre de la Pantoja, llevándome a castings y a alfombras rojas. Anda que no lo flipa, es mas que evidente que mi futuro profesional esta en la literatura y el periodismo. Bueno, no me cuesta nada hacerle cuatro piruetas y que lo siga con la posibilidad de convertirme en galán canino.
Aunque, ahora que lo pienso, tampoco me parece una idea tan descabellada.
Lucas



lunes, 14 de septiembre de 2015

RoMPieNDo el HiELo - La columna de Lucas


Inicio mi andadura como bloguero tras comprobar desconcertado que el doctor Magenta ha hecho un spoiler de mi columna. Que afan de protagonismo, pues no va y comienza a contar mi vida. No ha rechazado servidor una exlusiva con el Hola para acabar en la entrada de un aprendiz de bloguero.
Disculpar, me he venido arriba, pero es que hoy no ha sido un buen día. Esta mañana hemos tenido visita con la veterinaria a un segundo chequeo medico, una dolorosa vacuna ha culminado la tortura, aunque lo peor no ha sido el pinchazo, lo peor ha sido la humillación de tener un termómetro en el culo. Afortunadamente luego he tenido la oportunidad de conocer a unos amigos de el doctor, y a Taca una perra cuya cabeza es mas grande que yo y con la que creo que he establecido un bonito vinculo de amistad. Sin poder evitarlo, han venido a mi mente recuerdos de mis primeros días, recuerdos de mi madre. A pesar de su tamaño y sus toscos movimientos, Taca ha sido tan divertida como tierna, claro que ella tenia ventaja, con un lameton de su lengua recorría todo mi cuerpo. Estoy deseando volver a verla.
Son días cargados de novedades para mi, nueva casa, nuevo compañero de piso, nuevos amigos. Ayer compartí una divertidisima velada con mi primo Pipo, un chiguagua que me saca 3 cabezas, aunque eso a mi no me importa, el doctor dice que soy un poco chulito y que me gusta una bronca mas que a un tonto un lápiz.
No seré yo quien le desmienta, aunque lo cierto es que Pipo me lo puso a huevo, es un poco tiquismiquis y me resulta tan fácil cabrearle , jejjejjee
Y así transcurren mis primeros días con mi nuevo compañero, mi primer compañero que sigue empeñado en que haga mis necesidades encima de un periódico hasta que pueda bajar a la calle, pero ¿que se cree que soy, un gato?.
Pobrecillo, lo veo tan entregado a la causa que de vez en cuando le sigo el rollo y me marco una meada en el improvisado retrete. Esta tan perdido, coincido eso si, los dos coincidimos en  que seguro que nos acabamos entendiendo.