miércoles, 25 de noviembre de 2015

EL euNUCo



Son muy pocas las ocasiones en las que uno pude disfrutar tanto de un espectáculo en el que todas las disciplinas que intervienen en la función brillan sin destacar unas sobre las otras, creando así una obra redonda que contrasta con el luminoso cubo, convertido en protagonista absoluto e único de la escenografía, y que por arte teatral se desliza y se transforma en un mercado, una casa o un templo.
Una maravillosa adaptación de un clásico de la comedia escrito por Terencio y que en las manos de Pep Antón y Jordi Sánchez se convierte en una celebración del teatro, del amor y de la vida. Un vodevil de entradas y salidas con un ritmo vertiginoso que comienza con un divertidísimo monólogo de Anabel Alonso, a partir del cual se suceden las diferentes escenas de la obra protagonizada por un grupo de actores en estado de gracia.
Desde la propia Anabel, que aporta todo su veterania sobre las tablas, a Pepón Nieto, fantástico en el papel de Fanfa, la vis cómica de Marta FernándezMuro y el descubrimiento de la joven actriz María Ordoñez en el papel de Pánfila, una esclava incapaz de mantener la boca cerrada que aporta los momentos mas hilarantes de la obra. Un acertadisimo reparto, perfectamente dirigido al que no le duelen prendas para ponerse a cantar en algunos de los diferentes números musicales creados por el actor Asier Etxeandia en los que intervienen y que aportan todavía mas frescura y diversión al espectáculo.

Como decia al principio, son muy pocas las veces en las que uno puede recomendar tan vivamente una obra de teatro. Estrenada en el verano del 2014 en el festival de Merida, lleva de gira desde entonces y ha cosechado numerosos premios. Afortunadamente en esta ocasión, critica y publico coinciden. Celebremos pues esta fiesta del teatro y esta version mas que libre de todo un clásico. Al fin y al cabo lo mejor que se puede hacer con los clásicos es versionearlos.....


miércoles, 18 de noviembre de 2015

La impORTaNCia dE llaMaRSE ...








FUSióN HiSPaNo - ORiENTAL









 Un bonito homenaje a esos grandes comercios chinos donde, como bien dice la canción, "hay de ".
Comercios, bares, peluquerías, fruto de esa fusión hispano oriental, y que diariamente nos regala, imagenes como estas.


lunes, 16 de noviembre de 2015

daME PaN y DiME ToNTo

LA COLUMNA DE LUCAS

Aprovecho la ausencia del doctor magenta, para hacerme fuerte en el ordenador y escribir esta mi columna. Y digo bien, aprovecho porque resulta complicado acercarse a un dispositivo informatico en este casa. Al doctor le gusta mas un ordenador personal que a un tonto un lapiz, que obsesion. Menos mal que su incipiente presbicia le complica interaccionar con el teléfono como el quisiera y así podemos disfrutar juntos de una buena peli, o una buena pelea de cojines.
Como os decía, son pocas las ocasiones que tengo de ponerme delante del teclado, yo creo que me tiene pelusilla por mi afilada lengua y mi elaborado sarcasmo.
Servidor esta encantado de colaborar en su blog pero no descarto la idea de crear uno propio. “El laboratorio de Lucas”, un poner. Le comenté la idea el otro día y ni siquiera me contestó, abofeteándome con el peor de los desprecios,la ignorancia.
La inquietante sensación de verse eclipsado le crea mucha incertidumbre al pobre.
Cuanta inseguridad, creo que tengo una charla pendiente con el.
Por si fuera poco, sigue empeñado en aleccionar a mi vejiga y que aprenda a hacer mis necesidades en la calle. Hay días que me emociona su entusiasmo y persistencia cada vez que me premia con una golosina cuando orino. Con la tontería me estoy poniendo ciego de regalitos, lo que pude dar de si una meada.
El otro día, empezó a consultar webs de adiestramiento de perros, visionando una y otra vez los vídeos demostrativos. Me temo lo peor, como se me ponga en plan “el encantador de perros” puede ser terrible, aunque mientras me siga poniendo hasta arriba de premios, “Dame pan y dime tonto”. Ay que ver lo rico que es el castellano con el tema “refranes” o lo bien que vienen para todo. En el caso en el que nos referimos, confieso que servidor, es un refrán que pone mucho en practica.
A pesar de todo, no cambiaría al doctor por nadie, aunque en ocasiones nos enfademos por el tema incontinencia. Al fin y al cabo, todavía no tengo 4 meses, o acaso el a mi edad el, le pedía a su madre que le acompañase al baño. Que no me haga hablar del tema incontinencia porque se me suelta la lengua.

Ahora os tengo que dejar, el doctor esta a punto de llegar y antes quiero vaciar una caja de pañuelos de papel que ha dejado encima de una mesita, y desparramar todas las mantas por el suelo. Tampoco se enfada mucho, el lo justifica diciendo que es porque me pongo triste al estar solo. Bendita inocencia....


jueves, 12 de noviembre de 2015

FiNAL dEL CRuceRO

Llegábamos al final de nuestro crucero y Palma de mallorca nos recibía con un sol esplendido que nos invitaba a recorrer sus calle, y con el angelical sonido de mi teléfono móvil anunciando todos los whasApp que no había podido recibir en los últimos 5 días.
Por supuesto desayunamos en el bufete, del que después de 6 días ya comenzábamos a estar un poco saturados, y atracamos en el puerto pasado el mediodía
Raudos nos lanzamos a tierra, no sin antes probar las excelencias de la ensaimada mallorquina que una gentil muchacha nos ofreció a la salida. Decidimos entonces,coger un bus urbano que nos acercase al centro, lo malo es que esa misma idea la tuvo la mitad del pasaje del barco. Resulto inevitable, ya estábamos en España, que el acceso al autobús resultase un caos. Mas que un grupo de cruceristas parecíamos unos refugiados, avalanzandonos sobre la plataforma de acceso al coche de linea ante la anodina mirada del conductor.
Ya en el centro, comenzamos a recorrer las bonitas calles de la ciudad, contaba con un guía de excepción ya que Pepe la conoce perfectamente. Visitamos su catedral aunque una vez mas, las obras me impidieron ver su interior.
Un largo paseo nos abrió el apetito, dejándonos llevar por el sentido olfatorio, acabamos sentándonos en la terraza de un bar de tapas para probar uno de los platos típicos de la zona, el frito mallorquín Una muy agradable comida, a pesar de la llegada de un grupo de 10 alemanes que en cuestión de segundos llevaban una jarra de cerveza en la mano, mientras cantaban ebrios temas de la cultura popular germana. Que bonito, pensé yo, no podíamos haber imaginado  una comida mas tradicional en la isla. Frito mallorquín y alemanes borrachos. Después de pagar la cuenta y despedirnos de los alemanes al son del "Algo se muere en el alma cuando un amigo se va", seguimos paseando por la ciudad sin rumbo fijo, disfrutando de todo lo que encontrábamos a nuestro paso, haciendo tiempo hasta que llegase la hora de subir al barco.
Antes de despedirnos de mamacallos, estuvimos haciendo cola un rato para vivir ese momento “vengo de palma y he traído ensaimada” que congregó frente al escuálido mostrador de la tienda, a buena parte del pasaje.
Ya por la noche, nos dirigimos al Restaurante para disfrutar de nuestra ultima cena en el buque. Después de 6 días, para el resto de comensales de la mesa, seguíamos siendo esa pareja de tíos raros que solo hablaban entre ellos y hacían fotos a los platos.
Aquella no fue una cena más, era la despedida, por lo que la tripulación nos regalo una bonita performance que comenzó con la presentación de los jefes de cocina, resto de empleados y saludos de los camareros y ayudantes, al ritmo del “Amigos para siempre”. Antes, el capitán nos dirigió una emotivas palabras, dejando su elocución en todo lo alto cuando pronuncio la siente frase que dio paso a la música.
Ustedes (dirigiéndose a los comensales) entraron en este barco como pasajeros, pero salen como amigos.”
Ni que decir tiene que en ese momento la sala irrumpió en un fuerte aplauso, al tiempo que los camareros comenzaban a abrazar emocionados a los invitados entre lágrimas de unos y otros y hasta de este que os escribe que no pudo evitar sucumbir a aquel momento tan “final made in Hollywood”. Para cuando quise darme cuenta, ya estaba enganchado a una enorme conga que atravesaba el salón, siempre con la canción de Los Manolos como banda sonora. Con ella abandonamos la cena, dejándonos llevar por la emoción del momento, no sin antes despedirnos de Wally, que fiel a su cita se encontraba a escasos metros de nosotros.
Esa ultima noche, nos dedicamos a amortizar nuestra pulsera “todo incluido” y a realizar, copa en mano, un publi-reportaje casero que por razones obvias, nunca saldrá a la luz.
Ya por la mañana, atracamos en valencia a primera hora, alicaídos nos despedimos de la que había sido nuestra casa los últimos días, en una forma de viajar nueva para mi, pero que muy probablemente repetiré.


martes, 10 de noviembre de 2015

CóRCEGa

Habiamos cruzado el ecuador de nuestro viaje y apenas nos quedaban dos destinos por visitar. El primero de ellos la isla de Córcega y en concreto la ciudad de Ajaccio. Alli atracamos a primera hora de la mañana, tras el caotico desembarco al que nos tenia acostumbrados la compañía, nos dirigimos hacia el centro, con la única intención de perdernos durante 3 horas por sus calles, sin idea alguna de que visitar ni donde ir.
La primera impresión fue agradable, una pequeña ciudad, que a pesar de ser la capital de la isla tenia mucho encanto mediterráneo El centro histórico con sus casas portuarias, un paseo en el que se vendían básicamente alimentos de la zona y por su puesto ese universo souvenirs, de los que dimos buena cuenta.
Siempre que salgo de viaje me propongo no comprar recuerdos que finalmente acaban en la basura o perdidos en algún cajón del salón, pero cuando llego a una tienda y veo tantos colorines juntos, tantos objetos absurdos acumulados en tan escaso espacio, acabo sucumbiendo a sus encantos y comprando de forma compulsiva tonterías que luego no se ni a quien regalar.
Ante nuestra dispersión y falta de criterio decidimos finalmente subir a un bus turístico y hacer un recorrido por la ciudad. Maravillosas playas nos acompañaron durante el trayecto, que ofrecía curiosos contrastes que me llamaron la atención especialmente. Mientras a tu izquierda podías disfrutar de una preciosas calas , y de espectaculares residencias veraniegas. A la derecha podías disfrutar de la placidez y espiritualidad de un larguísimo cementerio a ras de carretera, cientos de imponentes panteones, lucen solemnes ante el paso de los turistas. Justo detrás de ellos, modernos apartamentos y hoteles con vistas a la playa.... y al cementerio.
Terminado el recorrido, nos adentramos de nuevo por el centro en busca de wiffi perdido, con decepcionantes resultados. Dejábamos Corcega envueltos en una ligera lluvia que iría a mas, conforme avanzara la tarde. Como preámbulo a una accidentada noche de navegación que obligo a suspender el espectáculo musical, momento que nosotros aprovechamos para hacernos fuertes en el salón Broadway y dedicar un buen rato a a improvisar un photocall en tan fantástico escenario.
El resto de la noche, lo pasamos intentando mantener el equilibrio, una complicada tarea, debido lo agitado que estaba el mar y, porque no decirlo, al festival del mojito con el que decidimos hacer frente a tan intempestiva velada.



ApuEStoS CaNTaNTEs MelóDiCoS 3





Una nueva selección de apuestos cantantes, exóticos cantantes protagonistas de maravillosas portadas de discos, digas de ser recordadas. Del taconazo mexicano de Lalo Gonzalez "el piporro",legendario actor cómico y estrella del cine latino que llego a trabajar con Sara Montiel entre otras, a  la voz de Saban Bajramovic, cantante serbio que tras una dura juventud en prision por desertar del ejercito, acabo dedicandose al mundo de la musica, congregando en su entierro a miles de seguidores.
Y como colofón a tan digna representación, Joao Teixeira y Leo Canhoto, dos cantantes brasileños muy diferentes. Leo, pura varonilidad Joao, sensible y con una seductora mirada capaz de embelesar el oido de sus fans.

lunes, 9 de noviembre de 2015

RoMA

 

La jornada romana, comenzó temprano y con problemas. Un error en el caótico desembarque de los pasajeros que marchaban a las excursiones programadas, casi acaba dejándonos en el barco. Afortunadamente todo se resolvió y partimos en bus hacia la ciudad eterna, 80 kilómetros de viaje que se hicieron interminables, sobre todo cuando entró en escena un siniestro pinganillo por el que el guía nos iba dando indicaciones y que torturo durante gran parte del viaje a mi ya maltrecho oído
La primera parada, el coliseo, impresionante. A pesar de la inapropiada escenografía, sus continuas obras, las avalanchas de turista y ese anárquico trafico romano, consiguen trasladarte a esa época al tiempo que recorres el foro romano con un coro polifónico y multicultural de diferentes lenguas que te acompañan durante el recorrido. Aunque para ser sinceros, llamarle recorrido a una media maratón con el guía en cabeza corriendo y sin parar de hablar por aquel absurdo pinganillo, seria bastante erróneo Durante el trayecto, perdimos a dos señores mayores que literalmente tuvieron que sentarse y suspender la excursión porque peligraba su salud,la nuestra ya estaba prácticamente perdida. Aquel hombre ya cercano a los 60 poseía una vitalidad que te acababa agotando. Que manera de hablar, muy bien la verdad, pero cuanto.... y ese pinganillo taladrándome la oreja mientras cruzamos el centro para ver La fontana de Trevi.
No tenia tiempo ni para similar la belleza de lo que estaba viendo, aturdido por las cantidad de gente que inundaba aquella pequeña plaza que alberga la fontana que, como es habitual en Roma, estaba en obras.
La celeridad en el trayecto apenas daba tiempo para fotografiar el momento, de hecho le hice una foto a la fuente mientras pasaba andando, la mayor parte de la imagen la ocupa el trasero de un obrero que estaba reparando la base.
Apenas una hora libre nos dejaron para comer,momento que nosotros aprovechamos para dar una vuelta hasta la Plaza de España, sentarnos en su larga escalinata y fumarnos un cigarrillo mientras observábamos desde la altura aquella marabunta turística Con ganas hubiera seguido perdiéndome por las calles romanas, paseando sin rumbo fijos que es como me gusta conocer las ciudades, pero lamentablemente estábamos sometidos a un exhaustivo minutado que ni siquiera nos permitió tener tiempo para comer algo, salvo un helado de pistacho que devoramos camino del autocar que nos llevaba a el Vaticano.
Advertidos por las enormes colas que se allí se forman para acceder a los controles de seguridad de sus recintos, atravesamos la plaza de San Pedro, a golpe de trote con el guía hiperactivo a la cabeza jaleandonos como si estuviéramos en un desfile. Una hora de cola para apenas 15 minutos de estancia en el interior de la basílica . Ni que decir tiene, que durante aquellos 60 minutos, ese hombre no dejo de hablar. Aquel guía lo sabia absolutamente todo del papa, era agotador....
Cuando nos disponíamos a atravesar el arco detector de metales para entrar en la iglesia, un policía descubrió que uno de nuestros compañeros de excursión, un señor que viajaba solo, llevaba unos alicates en el bolsillo. Rápidamente me adelante en busca de las fuentes y ver lo que pasaba porque ya llevaba mas de una hora haciendo cola y escuchando al cansino del guía, que continuaba a la suyo hasta que, haciéndose cargo de la situación, agarró los alicates y salio de la cola hasta deshacerse de ellos en un contenedor de basura.
Un momento muy interesante, sin duda, que provoco muchas conversaciones posteriores entre pepe y yo sobre la idoneidad de llevar un alicate en el bolsillo cuando uno va al Vaticano. Mas de un día tuvimos que contenernos para no acercarnos a aquel señor que posteriormente vimos en el crucero y preguntarle simplemente. ¿porque?

Lamentablemente, como ya contaba antes, la visita a la basílica fue tan apresurada, que uno no tenia tiempo de disfrutar todo lo que estaba viendo. Aún así, no pude evitar dejarme llevar por tanta espiritualidad y belleza mientras contemplaba la Piedad de Miguel Ángel al tiempo que servidor sucumbía desconcertado a “una experiencia religiosa” a lo Enrique Iglesias, de la que desperté sobresaltado por los gritos de nuestro ansioso cicerone romano, invitándonos a salir.
Antes de subir de nuevo el bus, nos llevaron a una tienda de souvenirs de la que descaradamente cobraban una comisión porque en dos minutos el guía y su ayudante se montaron una tele tienda improvisada, a fin de que nos dejáramos unos euros allí
Momento que nosotros aprovechamos para salir a la calle y comernos un bocata que compramos en una furgoneta que había allí aparcada.
Agotados llegamos al barco un par de horas mas tarde y directamente fuimos al buffet para ahogar nuestro cansancio en bollos y vino blanco que nos llevó de cabeza a la mas absoluta dejadez, desplomandonos literalmente sobre la cama, hasta la hora de la cena.
Puntuales, o no tanto, nos dirigimos hasta el Restaurante, no sin antes lavarnos las manos con el gel antiséptico que fluía de una maquina expendedora que había a la entrada y del que eramos muy fans. De hecho estamos pensando en comprarnos uno para casa, es adictivo.
Esa misma noche abandonamos Italia para adentrarnos en costas francesas, la mañana del día siguiente la dedicaríamos a conocer Ajaccio en Córcega.