lunes, 19 de diciembre de 2011

TaPeaNDO coN LeONARDo


Fascinación es la palabra que mejor define el sentimiento que provocó en servidor la visión del presente cuadro.
El pasado viernes celebré con mis compañeros de pintura, la llegada de la navidad. Un año más, nos reunimos para cenar todos juntos en un bar cercano.
La abundancia de ágapes navideños provocó que lo hiciéramos en riguroso turnos de comidas. Disponíamos de 90 minutos, trascurridos los cuales debíamos abandonar el bar para que otro grupo ocupara nuestra mesa. Ni que decir tiene que más que cenar engullimos los escasos aperitivos que allí nos sirvieron y sobretodo, más que comer, servidor dio buena cuenta de la jarra de sangría tras la cual me había parapetado.
Quiso el azar, o quizás fue el destino, que justo frente a mí y apoyado en una especie de armario metálico, reposase un cuadro que inmediatamente llamó poderosamente mi atención. Un cuadro cuyo artista desconozco y que provocó en mi persona una sensación mezcla a partes iguales de admiración y desasosiego. Una imagen poderosa, inclasificable en cualquier estilo o escuela pictórica. Es más, creo decididamente que su personalísimo estilo, ha creado sin saberlo una nueva corriente pictórica de imprevisible futuro.
El cuadro es un sincero homenaje a la figura de Leonardo da Vinci, cuyo retrato acompaña a la serena presencia de la Mona Lisa que, a modo de photocall publicitario, posa acompañada de una serie de tópicos Da Vinci, con su inexpresiva sonrisa. Una Mona Lisa un poco zombi, que parece recién saca de la serie “The walking dead”, y un Leonardo da Vinci con un más que destacable parecido con el actor Bud Spencer.
Pero lo mejor sin duda es la interpretación que de forma tan personal hace el pintor, incluyendo en el lienzo bajo la atenta mirada del genial artista y su obra mas conocida, a un humeante café, un croissant y una jarra de cerveza. Un homenaje de bar de tapas, pero homenaje al fin y al cabo en el que eché en falta un platito de patatas bravas acompañando la jarra de cerveza...
En la foto se puede observar la obra en toda su inmensidad compartiendo espacio con ese bonito cuadro, este si enmarcado en el que la dirección del bar advierte sobre la incorporación de ingredientes adicionales en los bocadillos. El Da Vinci mas consumista….

4 comentarios:

Mo dijo...

De nuevo tus historias maravillosas, una visión la del Doc especiálmente especial,¡¡me gusta!!

Juanjo dijo...

Una obra maestra del kitsch sin lugar a dudas
Un abrazo

Dr.Magenta dijo...

Gracias a los dos, MO, Juanjo... es agradable ver de nuevo amigos por el blog.

Dr.Magenta dijo...

Coincido con lo de Obra maestra jjjaaa