jueves, 24 de mayo de 2012

La NoChe QuE NoS dejó EDuaRDo BeNaVENTe

No es la memoria precisamente una de las cualidades que adornan mi persona, no esa tampoco. Irremediablemente cumplir años te invita o mejor te empuja a revolver en el pasado, ese pasado tan frágil como inestable que con mayor o menor acierto guardamos en la memoria. Pequeños fragmentos del mismo afloran a esta superficie virtual en ocasiones como esta, a partir de una canción, una noticia, una reseña. Pequeños fragmentos que difícilmente pueden llegar a componer, a restaurar esa complicada pieza que es, que son los recuerdos. La semana pasada un comentario de facebook provocó que saltara ese quebradizo resorte. Se cumplían 29 años de la muerte de Eduardo Benavente, cantante y líder del grupo Parálisis permanente, y curiosamente un evocador flash vino a mi memoria.
 Pasaban pocos minutos de las 10 de la noche de un domingo de abril, con la desgana propia del cierre del fin de semana, organizaba mis apuntes en una carrera contrarreloj por recuperar el tiempo de estudio perdido a lo largo de los dos días de fiesta. Un incomodo examen me esperaba a primera hora del día siguiente. Sin dar tregua a la resaca de la noche anterior que se había prolongado en la tarde del domingo, y cual zombi dominguero en un desesperado intento por no dejar constancia de mi lamentable estado ante mi familia, deambulaba por la casa como alma en pena, intentando justificarme a mi mismo por no haber tocado un libro en todo el fin de semana. Una llamada telefónica rompió tan singular estado, era mi amigo Rafa. Al coger el auricular ni siquiera se tomo la molestia de saludar,  una destemplada pregunta sacudió mi curiosidad.
 - ¿Estas escuchando Radio 3?
Me pregunto Para, sin darme tiempo a contestar, anunciarme de tosca manera.
- Ha muerto Eduardo Benavente.
Un silencio se hizo hueco entre los dos al tiempo que me lanzaba sobre el radio casette que tenia en la habitación en busca de la información. Eduardo Benavente fallecía victima de un lamentable accidente de tráfico en una carretera de la rioja camino de un concierto. Y aunque ciertamente yo no era especialmente fan de “Parálisis permanente” un azote de crueldad sacudió mi cuerpo con la esa fuerza capaz de quebrar el fino hilo de la inocencia, de la eterna juventud en la que creíamos que siempre íbamos a vivir. Después de colgar el teléfono, no pude mas que dejarme envolver por esa particular atmósfera por la que uno se dejaba llevar escuchando su música al tiempo que tachaba un día mas en el calendario, un día menos para mi inmediata incorporación al servicio militar, pero esa ya es otra historia….

6 comentarios:

Mo dijo...

querido magenta,¡¡me encantan tus ecritos!!, aún sin firmarlos sabría que son tuyos y eso es aqlgo muy significativo-
besos DOC

Anónimo dijo...

Me miro en el espejo y soy feliz y no penso nunca en nadie mas que en mi...
La frase de mi vida...
yoco.

Dr.Magenta dijo...

Gracias Mo, tenemos que volver a escribir, recuperar esos buenos momentos que nos ha dado la tertulia....

Dr.Magenta dijo...

Que ganas tenia de verte por aqui Yoco... es una gran frase en todo caso...

Anónimo dijo...

ese domingo tocaban Aviador Dro en Alaquas, me puse de luto y me fui a concierto...

Dr.Magenta dijo...

Recuerdo que el fin de semana siguiente hubo un concierto homenaje "A la lluna de Valencia" tocaron Sade, Ceremonia.... y hubo un emocionante final interpretando todos juntos el Autosuficiencia.