jueves, 9 de febrero de 2012

DesMoNTaNDo LA SoPa dE AJO

Hacia tiempo que no colgaba una entrada gastronómica en el blog. Mis experimentos en la cocina se limitan al fin de semana, el resto de días me limito a alimentarme de forma rápida y sin complicaciones. Ayer, a mi vuelta del trabajo y a pesar de las intempestivas horas en las que llego a casa, decidí sino sofocar, si sobrellevar la ola de frió siberiano que nos invade, preparándome un plato a la altura de tan intempestivas temperaturas. Sin pensarlo demasiado, puse una cazuela al fuego y me lance a la elaboración de un sofrito, sumergiéndome de lleno en ese universo que a mi tanto me fascina que es el Universo caldo.
Siempre me ha sorprendido el hecho de poder crear sabores, simplemente combinando ingredientes y añadiéndoles agua. Una elaboración que servidor, como buen científico, lleva hasta sus últimas consecuencias, no en vano esto es un laboratorio.
Si bien en principio mi idea era hacer una sopa de ajo, lo cierto es que decidí de inconsciente manera “reconstruir” tan simple y a la vez tradicional plato, para convertirlo en una sopa de indefinidos componentes e indefinible sabor.
Tras sofreír un par de dientes de ajo en aceite de oliva, me lancé a la nevera haciendo acopio de todos esos alimentos que apesadumbrados y decaídos esperaban la llegada de su caducidad. Añadí un poco de carne picada que me había sobrado de los tallarines del sábado y un puñadito de cebolla picada. Tras rehogarlos en armonía, añadí un poco de tomate triturado, indispensable para cualquier sofrito que se precie de ello. Más tarde y mientras me cortaba un trozo de queso con el que saciar mi hambruna, encontré en la nevera una solitaria cortada de jamón serrano que en silencio no cesaba de gritar: úsame, úsame.
Dicho y hecho, corte la misma en pedacitos y la añadí a la cazuela mientras seguir investigando en la nevera cualquier alimento susceptible de entrar en fase de caducidad para ser utilizado, reparando finalmente en un bote de garbanzos que apesadumbrados reposaban en una estantería de mi marchito refrigerador.
Unos garbanzos le dieron ese punto legumbres que le faltaba, o no a mi sopa de ajo o mejor de todo. Para terminar el sofrito, le añadí un poco de pimentón, indispensable en cualquier caldo que se precie y no me preguntéis porque y un poco de colorante que enriqueciese al menos visualmente tan desconcertante plato.
Un poco de agua y esa pastilla de caldo de pollo tan imprescindible como prescindible pero que sin duda aporto una sobredosis de sabor y de glutamato a mi insulsos devenir diario. El problema es que con tanto condimento, termine sin saber muy bien que añadir a tan improvisado caldo. Si bien atendiendo a la receta original de la sopa de ajo, mi intención era añadir pan duro, finalmente y atendiendo a tan caótica receta decidí decantarme por un clásico, el arroz. Un ingrediente básico para cualquier valenciano, y para cualquier chino….
Supongo que tras la receta que acabo de incorporar y me temo que también inventar, debería añadir una critica de tan elaborado guiso. Si bien es cierto que el arroz estaba en su punto, el sabor, el sabor de este plato, lo definiría como, como…. diferente.

6 comentarios:

Dr.Magenta dijo...

La de la foto no soy yo, es un bonito homenaje a esa gran actriz que fué y que sigue siendo rafaela Aparicio...

Julia dijo...

Un plato energético.

Dr.Magenta dijo...

Más que energetico... indigesto.

Rancy dijo...

Yo tengo un primo que también hace lo mismo. Hace unos platos con todo lo que le sobra y os puedo asegurar que le salen unos platos que francamente son "No Comestibles". Se hace un sabor que no se sabe muy bien lo que se está comiendo. Yo soy de la opinión que un plato no debe tener un exceso de ingredientes pues si no finalmente acaba siendo algo desagradable para el paladar. Y os puedo asegurar que yo suelo aprovechar todo en comida y no suelo tirar nada. Ni tan siquiera el pan duro. Pero hay ingredientes que se pegan de bofetadas.

Dr.Magenta dijo...

Bueno, eso es un riesgo que hay que correr, al fin y al cabo se trata de experimentar....

Ana Perez Trebijano dijo...

¿Has probado la pizza con garbanzos?
¿Y el arroz-paella con leche?