viernes, 16 de octubre de 2009

Yo y mis caries




Ocurre que últimamente cada vez que voy al medico sin aparente motivo lo hago porque antes lo ha hecho mi amigo Pedro. Primero fue el podólogo, nunca había ido y me hablaron tan bien y además tan barato, que no pude evitar acudir a su consulta.
Lo cierto es que una vez en aquel absurdo potro cual parturienta pero sin niño, cuando el podólogo me pregunto el motivo de mi visita, os juro que tuve que ponerme a pensar.
- Que hago yo aquí sentado o mejor empotrado de potril manera enseñando mis pies a este señor.
Pero como el hombre dicen que es el único animal que se equivoca dos veces, ahí estaba yo, ayer esperando mi turno en la consulta del dentista. En este caso también recomendado por mi amigo Pedro y animado por una amiga que es higienista dental y que se ofreció a hacerme una revisión dental aprovechando la limpieza bucal.
Y ahí estaba yo, de nuevo con cara de gilipollas, empotrado en otro absurdo sillón y me volví a preguntar para mis adentros. (Me gusta mucho esta expresión)
- hace calor, tengo sueño y me dan pánico los dentista… ¿Qué cojones hago yo aquí?
Esperaba una respuesta con la mirada perdida en el acuario (¿Por qué todas las consultas de dentistas tiene acuarios?) esperando que se abriera el cielo y obtuviera una respuesta divina.
Pero no, solo escuche un:
- Rafa, quieres pasar?
Ay bendito… yo con estos nervios y la boca zeca, zeca, zeca…
No era mi primera experiencia con la limpieza de boca, inmediatamente lo recordé en el momento en el que el aspirador empezó a funcionar dentro de mi boca y servidor tenía serios problemas para respirar. Aguante como un jabato pero finalmente tuve que levantar la mano desesperado y con un color de cara parecido al del niño del anuncio :
- Noooo, yo quiero ir al baño de Pablito.
Ay que me ahogoOooo, balbuceé al tiempo que agitaba los brazos convulsivamente.
De la conmoción a la vergüenza.
- Y porque no pruebas a respirar por la nariz?
Cielos que bochonno…
- Ah, pues es verdad, si por la nariz también se respira..
A partir de ese momento comenzó el rollo duro, duro pero exento del más mínimo glamour. Me imaginaba a la higienista embutida en cuero negro, con una mascara de látex y todos esos aparatitos que con cara de sadismo estaba dispuesta a introducir en mi boca.
Y yo con cara de gilipollas y con el tubito en la boca al tiempo que con el dedito le decía que no me hacia daño, valor compañero…
Y fue en ese justo momento cuando al girar la cabecita vi. que el dentista se disponía a utilizar una especie de pulidora, ayyyyy
Durante unos segundos que se eternizaron pude ver mi vida pasar como en una pantalla de cine y una pregunta, una pregunta que de repente asaltó mi mente:
Todo esta bien, además la higienista dental es amiga, pero alli sentado en ese potro de torturas con botoncitos no podia dejar de darle vueltas a la cabeza:
¿Realmente le caigo bien o es esta una excusa para someterme a una dura y lenta agonía?
Le hubiera preguntado que tal le caigo pero aquel tubo en la boca y el desagradable sonido de la pulidora limando mi esmalte dental me lo impedía. Cerré los ojos y pensé, también para mis adentros.
- Que sea lo que Dios quiera….
Después de catar cual masoquista sumiller todas y cada una de las modalidades de tortura dental que previamente ella me explicaba con pelos y señales, me hizo una radiografía de mis dientes superiores.
Resultaba gracioso a la par que desagradable poder ver la imagen de mis caries en la pantalla del ordenador, asin en blanco y negro y con esa textura aquello parecía una fotografía de Matherphore (bueno ya sabéis el polémico fotógrafo) Era tan desagradable la instantánea que no pude evitar preguntarle:- me la puedes mandar por mail? Es para enseñársela a mis amiguitos.
No creo que me la manden pero me temo que aquella foto podría perfectamente ilustrar cualquier cajetilla de tabaco como ejemplo de sus efectos nocivos.
Asin, a bote pronto y si no me fallan las cuentas, cuatro
Cuatro caries y una de ellas bastante jodido (este es un apunte mío y de mis adentros)
La verdad es que no puedo quejarme, mi amiga hizo un buen trabajo ademas tengo nuevas amigas, mis caries, ahora con ellas ya puedo hacer un musical.
“Yo y mis caries”.


6 comentarios:

biba dijo...

... el que va con el cojo aprende a cojear...
tendrias de limitar algunas frecuentaciones, esas que alimentan tu curiosidad por semejantes torturas...

Anónimo dijo...

Eso lo que tiene que hacer es ponerse toda la dentadura nueva. Yo que he padecido mucho de los dientes hasta que me pusieron la dentadura postiza. Ahora por las noches la dejo sumergida en vaso con agua en la mesita de noche que a mis nietos les da asco entrar en la hbitacion por la dentadura dicen.

Dr.Magenta dijo...

Habia pensado en ponerme una dentadura de madera como la que llevaba Sisi emperatrz... Si,si... la lllevaba.....

Dr.Magenta dijo...

Aunque tengo que confesar que siempre me han fascinado los dientes de oro....

Dr.Magenta dijo...

El jueves tengo dentista, me van a hacerradiografias de la boca de nnuevo e intentaré conseguir alguna para colgarla, bueno casi mejor que no... si fueran en 3 dimensiones. me chifan las 3 dimensiones....

Anónimo dijo...

Queremos ver la foto del doctor magenta con los bártulos de la apnea del sueños.